Veinticuatro horas para hacerse hombres. Pasar de las armas a la altura. Quebrar cosas, ser veloces. Romper reglas. Esconder botines. Y sentir que al final del día llega la retirada obligatoria, impuesta por gente ajena que nada entendió y que nada entiende. Un manifiesto de Europa del Este, con la banda polaca Pustki, la sencillez demoledora de su indie pop y uno de los videos más hermosos en lo que va de los dosmiles.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario